Cuando una empresa recibe el borrador de su estudio de impacto ambiental, casi siempre aparece la misma tabla enorme: filas con factores ambientales, columnas con actividades del proyecto y celdas con números. Es la matriz de impacto ambiental, y de cómo esté llena depende qué medidas terminará ejecutando —y pagando— la empresa durante toda la vida del proyecto.

Las dos metodologías más usadas en Ecuador son la matriz de Leopold y la matriz de Conesa. Esta guía explica qué mide cada una, con sus escalas reales, para que quien firma el estudio entienda lo que está aprobando.

¿Qué es la matriz de Leopold?

Es el método de identificación de impactos publicado en 1971 por Luna Leopold y sus colaboradores en la Circular 645 del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Fue el primer instrumento sistemático para cruzar lo que un proyecto hace con lo que un ecosistema tiene.

  • 100 acciones del proyecto, agrupadas en 11 grupos, en las columnas.
  • 88 factores ambientales, agrupados en 13 categorías, en las filas.
  • De su cruce salen 8.800 celdas posibles, aunque en un proyecto real solo se marcan las interacciones que existen: la propia publicación original señala que suelen ser entre 25 y 50.

Cada celda marcada se divide en diagonal y recibe dos números: la magnitud, en una escala de −10 a +10 —el signo indica si el efecto es perjudicial o benéfico—, y la importancia, de 1 a 10, que expresa el peso o la relevancia de ese factor. La suma de los productos magnitud × importancia da la lectura global del proyecto.

La debilidad conocida de Leopold es que la calificación es subjetiva: dos consultores pueden llenar la misma matriz con números distintos. Por eso la matriz nunca es el estudio: es la herramienta que ordena el criterio técnico, y ese criterio debe quedar justificado por escrito.

¿Qué es la matriz de Conesa y cómo se calcula la importancia?

El método de Vicente Conesa Fernández-Vítora corrige justamente esa subjetividad: en lugar de pedir un número global, descompone cada impacto en diez atributos y los combina en una fórmula. La importancia (I) se calcula así:

I = ± (3·IN + 2·EX + MO + PE + RV + SI + AC + EF + PR + MC)

  • IN — Intensidad: grado de destrucción del factor. Pesa el triple.
  • EX — Extensión: área de influencia del impacto. Pesa el doble.
  • MO — Momento: tiempo entre la acción y la aparición del efecto.
  • PE — Persistencia: cuánto dura el efecto.
  • RV — Reversibilidad: capacidad del medio de recuperarse por sí solo.
  • SI — Sinergia: refuerzo entre dos o más efectos simples.
  • AC — Acumulación: incremento progresivo del efecto.
  • EF — Efecto: relación causa-efecto directa o indirecta.
  • PR — Periodicidad: regularidad con que se manifiesta.
  • MC — Recuperabilidad: posibilidad de recuperación por intervención humana.

El resultado se mueve entre 13 y 100 y se lee con una escala estándar: por debajo de 25 el impacto es irrelevante; de 25 a 50, moderado; de 50 a 75, severo; y sobre 75, crítico. El signo delante del paréntesis indica si el impacto es negativo o positivo.

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Para qué le sirve esto a la empresa, no al consultor

La matriz no es un requisito decorativo del expediente: es la que decide el costo operativo de los próximos años. Cada impacto calificado como severo o crítico obliga a una medida en el plan de manejo ambiental, y cada medida del plan se convierte en algo que la empresa debe ejecutar, registrar y demostrar en su auditoría ambiental de cumplimiento.

De ahí que valga la pena revisar tres cosas antes de aprobar el borrador del estudio de impacto ambiental:

  • Que las acciones evaluadas sean las que la empresa realmente hace, incluidas las fases de construcción, operación, mantenimiento y cierre. Un impacto no identificado hoy es un hallazgo mañana.
  • Que cada calificación esté justificada con dato de línea base, no con un número puesto a ojo.
  • Que las medidas propuestas sean ejecutables con el personal y el presupuesto reales. Un plan de manejo que nadie puede cumplir es una no conformidad programada.

Matriz de aspectos e impactos ambientales: no es lo mismo

Conviene no confundirlas. La matriz de aspectos e impactos ambientales es la herramienta del sistema de gestión —el corazón de la implementación de la ISO 14001—: parte de las actividades, productos y servicios de la organización, identifica el aspecto (lo que la actividad genera: una descarga, una emisión, un residuo) y su impacto (el cambio en el ambiente), y sirve para priorizar controles operativos de forma permanente.

Leopold y Conesa, en cambio, evalúan un proyecto antes de ejecutarlo, dentro del estudio que sustenta la licencia ambiental. Una mira hacia adelante para autorizar; la otra ordena la operación del día a día.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve la matriz de Leopold?

Para identificar y calificar de forma ordenada las interacciones entre las acciones de un proyecto y los factores del ambiente. Cruza 100 acciones con 88 factores ambientales y califica cada interacción con magnitud (−10 a +10) e importancia (1 a 10). Es un método de identificación: muestra dónde hay impacto y de qué signo, no reemplaza al estudio ni al plan de manejo.

¿Qué diferencia hay entre la matriz de Leopold y la de Conesa?

Leopold pide dos calificaciones globales por celda; Conesa descompone cada impacto en diez atributos ponderados y los combina en una fórmula cuyo resultado va de 13 a 100. Conesa es más trazable y por eso se usa más cuando la autoridad exige justificar por qué un impacto es severo o crítico.

¿Un impacto con importancia menor a 25 se puede ignorar?

No. La escala lo llama irrelevante, que significa que no exige medidas de mitigación específicas, no que desaparezca del estudio. Debe quedar identificado y monitoreado: un impacto irrelevante mal gestionado puede volverse moderado por acumulación o sinergia con otros.

¿Quién debe elaborar la matriz de impacto ambiental?

Forma parte del estudio de impacto ambiental, que en Ecuador elabora un consultor ambiental calificado ante la Autoridad Ambiental. La empresa no la llena, pero sí debe revisarla: es la que fija las obligaciones que asumirá después.

¿Le entregaron un estudio y no sabe qué está firmando?

Revisamos la matriz de impactos y el plan de manejo antes de que se conviertan en obligaciones de cumplimiento para su empresa.