En Ecuador hay mucha cifra laboral en circulación y poca que diga de dónde sale. Se citan sueldos promedio sin universo, porcentajes de rotación sin muestra y comparaciones internacionales que mezclan mercados que no son comparables. El resultado es que la dirección de una empresa termina decidiendo sobre su gente con números que no puede defender ante su propio directorio.
Publicamos estos informes porque el trabajo de una firma de consultoría se demuestra con criterio, y el criterio se demuestra mostrando el método. Cada informe toma estadística pública —la que produce el Estado y cualquiera puede descargar—, le aplica el mismo tratamiento que un estudio contratado y publica el resultado con la muestra a la vista. Si el método está mal, se ve; si está bien, la cifra se sostiene sola.
Eso también fija el límite de lo que aquí encontrará. Un informe describe el mercado: dice dónde está la mediana, cuánto se abre la banda y qué separa a un segmento de otro. No dice qué debe pagar su empresa por un cargo concreto, porque eso exige valorar el cargo, definir un grupo de pares de su sector y mirar su estructura real. Esa es la diferencia entre una referencia pública y un estudio salarial, y conviene tenerla clara antes de usar cualquier cifra de esta sección.
Trabajamos con las fuentes primarias del sistema estadístico y regulatorio ecuatoriano, en este orden de preferencia:
- INEC — microdatos de la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU) para ingreso laboral, jornada, formalidad y condición de actividad; e índices de precios para el poder adquisitivo.
- Ministerio del Trabajo — salario básico unificado, tablas sectoriales, acuerdos ministeriales y obligaciones registradas en el Sistema Único de Trabajo.
- IESS — aportación, riesgos del trabajo y estadística de siniestralidad laboral.
- Banco Central del Ecuador — indicadores macroeconómicos que enmarcan el costo laboral.
Cuando una cifra no proviene de la encuesta sino de una norma —el salario básico, un porcentaje de aporte, un plazo legal— se cita el instrumento que la fija con su número y su fecha de publicación en el Registro Oficial. Y cuando un dato no se puede verificar contra fuente primaria, no entra al informe: preferimos una edición más corta a una cifra que no podamos sostener.
En Ecuador circulan muchas cifras laborales y casi ninguna dice de dónde sale. Estos informes se sostienen en cuatro reglas, y las cuatro son verificables por quien lea.