La fuerza laboral es el conjunto de personas que aportan trabajo a una unidad determinada. En estadística nacional designa a la población en edad de trabajar que está ocupada o buscando empleo; dentro de una empresa designa a todas las personas que trabajan para su operación, sean o no de su nómina.
En la práctica ecuatoriana
El término se usa en dos escalas que no conviene mezclar, y de esa mezcla nacen la mitad de los informes internos que no cuadran. En la escala macro, la fuerza laboral —o población económicamente activa— es la población en edad de trabajar que está ocupada o buscando trabajo activamente; es la base sobre la que el INEC calcula las tasas de empleo y desempleo. En la escala de la empresa, la fuerza laboral total es el conjunto de personas que sostienen su operación, incluidas las que no están en su nómina.
Esa segunda definición es la que tiene consecuencias prácticas, porque en una empresa ecuatoriana media conviven al menos cuatro vínculos distintos: personal en relación de dependencia, prestadores de servicios profesionales con factura, personal de empresas complementarias —vigilancia, limpieza, alimentación— y contratistas con su propio personal. Todos aportan trabajo; solo el primer grupo es headcount.
La regla que ordena el reporte es simple y casi nunca está escrita: se declaran las dos cifras y se define cuál usa cada indicador. Headcount para lo que depende del vínculo laboral —costo de nómina, rotación, obligaciones que se activan por número de trabajadores—; fuerza laboral total para lo que depende de la presencia física y de la operación: productividad por persona, cobertura de turnos, capacidad instalada. Reportar productividad sobre headcount en una empresa que terceriza el 30 % de su operación produce una cifra halagadora y falsa.
Hay dos frentes ecuatorianos donde la distinción deja de ser contable y pasa a ser jurídica y de riesgo. El primero es seguridad y salud: las obligaciones del empleador respecto de quien trabaja en sus instalaciones no desaparecen porque la persona esté en la nómina de un tercero —la coordinación de actividades empresariales, la inducción y el control de los contratistas siguen siendo suyos—. El segundo es la calificación del vínculo: una persona con factura que cumple horario, recibe órdenes y usa los medios de la empresa es, en los hechos, una relación de dependencia, y así puede calificarla la autoridad con independencia de cómo se la haya documentado.
Para la dirección, el valor de mirar la fuerza laboral total y no solo la nómina es que revela el costo y el riesgo reales de la operación. Empresas que han reducido su headcount en un 20 % descubren, al construir la cifra completa, que su fuerza laboral total no bajó: cambió de vínculo, y con ella cambió el tipo de riesgo, no su tamaño.
Ejemplo
Una planta agroindustrial de Santo Domingo reporta al directorio una productividad de USD 94.000 de ventas por empleado y la compara con un referente sectorial de USD 71.000. La conclusión —somos más productivos— dura hasta que alguien pregunta por el denominador. La empresa tiene 210 personas en nómina, pero su operación la sostienen además 85 personas de una empresa de servicios complementarios en cosecha y empaque, más 12 prestadores con factura en mantenimiento y sistemas. Sobre la fuerza laboral total —307 personas— la cifra real es de USD 64.000, por debajo del referente.
El cambio no fue de gestión sino de gobierno del dato: se definieron por escrito las tres cifras —headcount, FTE y fuerza laboral total—, cada indicador declaró su denominador, y el tablero mensual pasó a mostrar las tres. La conversación del directorio dejó de ser sobre si el número era bueno y pasó a ser sobre dónde estaba realmente el costo de la operación.
Términos relacionados
- HeadcountEl headcount es el número de personas que trabajan en una organización en un momento dado, contadas por cabeza y no por jornada.
- PolifuncionalidadLa polifuncionalidad es la organización del trabajo en la que una persona desempeña funciones de más de un ámbito o especialidad dentro de la empresa.
- Employee experienceEl employee experience —experiencia del empleado— es la suma de lo que una persona percibe y vive en su relación con la organización a lo largo de todo su recorrido, desde que es candidata hasta después de su salida.
- Rol de pagosEl rol de pagos es el documento mensual con el que el empleador liquida la remuneración de cada trabajador: detalla lo ganado en el período —sueldo, horas suplementarias, comisiones—, los descuentos de ley, los descuentos autorizados y el valor neto que se deposita.
- TeletrabajoEl teletrabajo es la modalidad en la que el trabajador presta sus servicios fuera de las instalaciones del empleador, valiéndose de tecnologías de la información y la comunicación.
¿Cuáles son las fuerzas de trabajo?
En estadística nacional, la fuerza de trabajo es la población en edad de trabajar que está ocupada o buscando empleo activamente; es la base del cálculo de las tasas de empleo y desempleo. Dentro de una empresa, la fuerza laboral total agrupa a todos los que sostienen la operación: nómina propia, servicios profesionales, empresas complementarias y contratistas.
¿Cuál es un sinónimo de fuerza laboral?
Fuerza de trabajo, y en el uso estadístico ecuatoriano, población económicamente activa (PEA). En el ámbito de empresa se usa también «fuerza laboral total» para distinguirla del headcount, que cuenta únicamente a las personas con vínculo laboral propio.
¿En qué se diferencia de la nómina de la empresa?
La nómina o headcount recoge solo a quienes tienen relación de dependencia con la empresa; la fuerza laboral total suma además prestadores con factura, personal de empresas complementarias y contratistas. Los indicadores de costo laboral y rotación se calculan sobre el primero; los de productividad y cobertura operativa, sobre el segundo.
