Hoshin kanri es el método de despliegue de la estrategia que traduce unos pocos objetivos de largo plazo en metas anuales, y estas en acciones concretas por área, con revisión periódica. Su rasgo distintivo es la negociación vertical de los objetivos, no su simple asignación desde arriba.
En la práctica ecuatoriana
El problema que resuelve es el más común de la dirección: la estrategia existe, está bien redactada, y no ocurre. Entre el plan del directorio y lo que hace un jefe de área el martes por la mañana hay una distancia que ningún documento salva por sí solo. Hoshin kanri es un mecanismo para cerrarla, y su primera exigencia es la que más cuesta: elegir muy pocos objetivos. Tres o cuatro para el año, no doce. Una organización con doce prioridades no tiene ninguna, y en empresas medianas ecuatorianas ese es el diagnóstico habitual.
El método baja en cascada por niveles: del objetivo de largo plazo al objetivo anual, de este a las metas por área con indicador y, finalmente, a las acciones concretas con responsable y fecha. Pero lo que lo distingue de una simple cascada de metas es el catchball: el objetivo baja, el nivel siguiente lo discute, propone cómo alcanzarlo y qué necesita para lograrlo, y lo devuelve. Puede subir y bajar dos o tres veces antes de cerrarse. Ese ir y venir es lo que convierte una meta impuesta en un compromiso, y es exactamente lo que se salta la mayoría de las implantaciones —se manda el objetivo por correo y se llama a eso despliegue—.
El segundo componente que sostiene el método es la revisión periódica y disciplinada: mensual por área, trimestral por dirección, con formato fijo y sobre desviaciones, no sobre relatos de actividad. Una revisión donde cada jefatura cuenta lo que hizo no es una revisión de hoshin; lo que se mira es la brecha entre lo planificado y lo real, y qué se decide al respecto.
Hay una consecuencia impopular que conviene declarar antes de empezar, porque es la prueba de que el método se está aplicando de verdad: si nada se cancela, no hubo despliegue. Concentrar el esfuerzo en tres objetivos implica dejar de hacer cosas que hoy se hacen y que alguien defiende. Si al cerrar el ejercicio la lista de iniciativas es la misma de antes con tres prioridades añadidas encima, la organización simplemente se sobrecargó.
Frente a los OKR —el método más difundido hoy—, las diferencias son de ciclo y de origen: los OKR son trimestrales, nacieron en tecnología y admiten objetivos ambiciosos con cumplimiento parcial esperado; hoshin kanri es anual, nació en manufactura y espera cumplimiento pleno de pocas metas. Y frente al balanced scorecard, la relación es de complemento: el cuadro de mando organiza qué se mide, hoshin organiza cómo se despliega y se revisa.
Ejemplo
Un grupo agroindustrial de Los Ríos llega al comité anual con catorce iniciativas estratégicas heredadas de tres ejercicios. El despliegue empezó por lo más difícil: la dirección eligió tres objetivos anuales —reducir el costo por hectárea, certificar dos plantas y bajar la rotación en cosecha— y canceló o congeló nueve iniciativas, decisión que costó dos sesiones y un desacuerdo.
Luego vino el catchball. El objetivo de rotación bajó a Talento Humano, que lo devolvió con una propuesta y una condición: la rotación en cosecha dependía del transporte de personal y del calendario de pagos, de modo que la meta no era suya sola. El objetivo se reformuló como compartido entre Talento Humano, Operaciones y Finanzas, con una acción de cada uno. En la cascada anterior, esa dependencia nunca había aparecido porque nadie había preguntado.
Al cierre del año, dos de los tres objetivos se cumplieron y el tercero quedó al 80 %. Pero el cambio que la dirección valoró más fue otro: la revisión trimestral duraba 90 minutos y hablaba de desviaciones, no de actividades, y las tres prioridades eran las mismas para todo el mundo, lo que hasta entonces nunca había ocurrido.
Términos relacionados
- OKR (Objectives and Key Results)Los OKR (Objectives and Key Results) son un método para fijar y alinear objetivos: se declara un objetivo cualitativo y ambicioso, y se le asignan de dos a cinco resultados clave numéricos que prueban si se alcanzó.
- Balanced ScorecardEl Balanced Scorecard —cuadro de mando integral— es un sistema que traduce la estrategia de una organización en objetivos e indicadores repartidos en cuatro perspectivas encadenadas: financiera, de clientes, de procesos internos y de aprendizaje y crecimiento.
- KaizenKaizen (改善, «cambio para mejor») es la filosofía de mejora continua que busca perfeccionar un proceso mediante cambios pequeños, frecuentes y propuestos por quienes ejecutan el trabajo.
- Matriz RACILa matriz RACI es una herramienta que asigna, para cada actividad de un proceso o proyecto, quién la ejecuta (Responsible), quién responde por el resultado (Accountable), a quién se consulta antes de decidir (Consulted) y a quién se informa después (Informed).
- Gestión del cambioLa gestión del cambio es la disciplina que se ocupa del lado humano de una transformación: quién tiene que hacer algo distinto, qué pierde al hacerlo y qué necesita para lograrlo.
¿Qué es hoshin kanri y para qué sirve?
Es el método de despliegue de la estrategia que traduce pocos objetivos de largo plazo en metas anuales, y estas en acciones por área con responsable, fecha y revisión periódica. Sirve para cerrar la distancia entre el plan del directorio y lo que hace un jefe de área un martes cualquiera.
¿Qué es el catchball en hoshin kanri?
La negociación vertical del objetivo: baja al nivel siguiente, que lo discute, propone cómo alcanzarlo y qué necesita, y lo devuelve. Puede subir y bajar varias veces antes de cerrarse. Es lo que convierte una meta impuesta en un compromiso, y es la parte que se salta quien envía el objetivo por correo y lo llama despliegue.
¿En qué se diferencia de los OKR?
En el ciclo y en la expectativa. Los OKR son trimestrales, nacieron en tecnología y admiten objetivos ambiciosos con cumplimiento parcial esperado. Hoshin kanri es anual, nació en manufactura y espera cumplimiento pleno de muy pocas metas, con revisión disciplinada sobre desviaciones.
