La pregunta que llega a una consultora no suele ser «¿me conviene la solar?», sino «me cotizaron un sistema y no sé si los números están bien». Y casi siempre el problema no está en el precio del equipo: está en tres supuestos del retorno que el marco regulatorio ecuatoriano contradice.

Esta guía explica esos tres puntos, qué determina realmente el retorno y cómo hacer el cálculo con sus propios números.

1. Los excedentes no se pagan en dinero

El autoabastecimiento con generación distribuida se rige por la Regulación Nro. ARCONEL-005/24 (Codificada), aprobada en sesión de Directorio del 27 de octubre de 2024, que reemplazó el marco anterior. Su Artículo 27 define qué pasa con la energía que su sistema inyecta a la red cuando genera más de lo que la planta consume: se convierte en un crédito de energía en kWh, que se debita en meses posteriores cuando el consumo supera la generación.

El detalle del mecanismo —cómo se calcula la energía neta del mes y cómo se debita el saldo— está en balance neto en Ecuador. Ese crédito no es una cuenta por cobrar. La regulación es explícita: a partir del inicio de operación del sistema, cada 24 meses el saldo acumulado se reinicia a cero, sin que la distribuidora deba otorgar compensación económica por esa energía.

La consecuencia práctica es directa: un sistema sobredimensionado respecto de lo que la planta consume en el momento en que genera no mejora el retorno. La energía sobrante se acumula como crédito y, si no se consume dentro de la ventana, se pierde. Por eso el indicador que manda no es la potencia instalada sino el autoconsumo.

2. La demanda y la comercialización se siguen pagando

El segundo supuesto que suele estar mal es tomar el total de la planilla como base del ahorro. La misma regulación establece que el consumidor con generación distribuida cancela mensualmente el cargo por comercialización y, si está en tarifa general con demanda, la distribuidora le factura además el cargo por demanda, calculado sobre la demanda máxima registrada que fue requerida de la red.

Es decir: el sistema fotovoltaico reduce el componente de energía, no la factura completa. Una planta que genera de día pero mantiene su punta de demanda —por un arranque, por un turno nocturno o por un día nublado— sigue pagando ese cargo prácticamente igual. Si en su cotización el ahorro se calculó sobre el total facturado, el retorno está sobreestimado, y a veces por mucho.

Antes de aceptar cualquier número, conviene entender qué cobra cada rubro: está en cómo leer la planilla de luz de su empresa, y los cargos vigentes por categoría y distribuidora, en la ficha del precio del kWh en Ecuador.

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3. El incentivo tributario es una deducción, no un descuento

El Artículo 10, numeral 7, de la Ley de Régimen Tributario Interno permite deducir «con el 100% adicional» la depreciación y amortización de maquinarias, equipos y tecnologías destinadas, entre otras cosas, «a la implementación de sistemas de generación distribuida para autoabastecimiento a base de energías renovables no convencionales».

Tres precisiones que cambian el número:

  • Es deducción, no crédito tributario. No se resta del impuesto: se resta de la base imponible. El beneficio en caja es la deducción multiplicada por la tarifa de impuesto a la renta que aplique a la empresa.
  • Sigue el ritmo de la depreciación. No se descuenta todo el primer año: acompaña la depreciación del activo, que en maquinaria y equipo corre al 10 % anual durante diez años.
  • Tiene tope. La misma norma establece que «este gasto adicional no podrá superar un valor equivalente al 5% de los ingresos totales», y exige que exista autorización de la autoridad competente. Además no aplica cuando la adquisición es necesaria para cumplir una exigencia ambiental o una condición de licencia.
La calculadora de retorno solar aplica las tres reglas: valora solo el autoconsumo, deja fuera demanda y comercialización, y reparte la deducción adicional año a año con su tope, mostrando el flujo acumulado.

Qué determina el retorno, en orden de importancia

  1. El perfil de consumo. Una operación diurna, de lunes a viernes, con carga estable, aprovecha mucho más un sistema fotovoltaico que una que concentra su consumo de noche. Antes de dimensionar hay que mirar la curva de carga, no el consumo mensual.
  2. El cargo de energía que evita. Cuanto más alto el cargo de su categoría y nivel de voltaje, mayor el ahorro por kWh autoconsumido.
  3. El recurso solar del sitio y el diseño. La producción específica —kWh por kWp instalado y por año— depende de la ubicación, la orientación, la inclinación y las pérdidas del sistema. Para una decisión de inversión se toma del estudio del sitio, no de un promedio.
  4. La inversión. Importa, pero menos que el autoconsumo: un sistema barato mal dimensionado rinde peor que uno correcto.

El dimensionamiento con curva de carga, el trámite de factibilidad y certificado de habilitación ante la distribuidora, y la revisión técnica de la propuesta están en paneles solares para industria.

Lo que conviene exigir en una cotización

  • La curva de carga usada para estimar el autoconsumo, y qué porcentaje de la generación asume que se consume en sitio.
  • Si el ahorro se calculó sobre el cargo de energía o sobre el total de la planilla.
  • Si los excedentes se valoraron en dinero. Si aparecen como ingreso, el retorno está mal calculado.
  • La producción específica asumida y de dónde sale.
  • La degradación anual de los módulos considerada en el horizonte.
  • Qué pasa con el sistema durante un corte de red: un equipo conectado a la red normalmente se desconecta por seguridad del personal de la distribuidora, salvo que se diseñe con almacenamiento y capacidad de operación aislada. Si busca continuidad, eso se declara desde el diseño y cambia el presupuesto; la comparación entre tecnologías está en generador, UPS o baterías.

Antes de la solar, lo que no cuesta capital

Un principio que suele ahorrar dinero: cada kWh que la planta deja de consumir es un kWh que no hay que generar. Corregir fugas de aire comprimido, bajar la presión de línea al valor que el proceso necesita, escalonar arranques y corregir el factor de potencia reducen el consumo y la punta antes de invertir en generación, y además reducen el tamaño del sistema fotovoltaico necesario. Ese orden está desarrollado en eficiencia energética industrial.

Y si su instalación promedia más de 500.000 kWh-mes, la conversación incluye una obligación legal: es gran consumidor de energía, con sistema de gestión y reporte anual, y las medidas de eficiencia implementadas —incluida la generación propia— se reportan con su energía ahorrada y su resultado económico.

Preguntas frecuentes

¿En cuánto se paga un sistema solar industrial en Ecuador?

Depende sobre todo del autoconsumo y del cargo de energía que evita, no de la potencia instalada. Con la calculadora puede ver el efecto de cada variable en su caso; lo que ninguna estimación seria hace es prometer un plazo antes de mirar la curva de carga.

¿Puedo vender la energía que me sobra?

En el esquema de autoabastecimiento de la ARCONEL-005/24, no: los excedentes generan crédito en kWh que se debita en meses siguientes, y el saldo acumulado se reinicia cada 24 meses sin compensación económica.

¿Qué tamaño debería tener mi sistema?

El que su planta pueda consumir en el momento en que genera, con margen. La regulación además limita la potencia nominal: si hay inyección, a la capacidad de la red en el punto de conexión aprobada por la distribuidora; si no la hay, a la demanda máxima registrada del consumidor, con equipos que impidan inyectar.