El desarrollo sostenible es el que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas. La definición es del Informe Brundtland de la ONU (1987) y se opera en tres dimensiones simultáneas —económica, social y ambiental—, no en tres programas separados.
En la práctica ecuatoriana
En Ecuador la sostenibilidad no es solo un compromiso voluntario. El artículo 14 de la Constitución reconoce «el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, que garantice la sostenibilidad y el buen vivir, sumak kawsay». Y el artículo 395, numeral 2, precisa quién responde: las políticas de gestión ambiental «serán de obligatorio cumplimiento por parte del Estado en todos sus niveles y por todas las personas naturales o jurídicas en el territorio nacional». Una empresa privada no queda fuera de ese mandato.
Lo que cambia en la práctica es el nivel de exigencia. Para la mayoría de las compañías ecuatorianas la sostenibilidad entra por tres puertas concretas, en este orden: la autorización ambiental que le corresponde a su actividad, los requisitos de un cliente corporativo o de un banco que le piden reportar antes de contratarle, y la presión del propio equipo por condiciones de trabajo defendibles. La dimensión social del desarrollo sostenible —empleo digno, seguridad y salud en el trabajo, equidad salarial— suele ser la que la empresa ya está obligada a cumplir y no ha aprendido a mostrar.
Conviene no confundir tres cosas que se usan como sinónimos: el desarrollo sostenible es el marco conceptual; los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son las 17 metas que la ONU adoptó en 2015 con horizonte 2030 y que sirven para ordenar lo que la empresa ya hace; y el criterio ESG es el lenguaje con el que un inversionista o un banco evalúa ese mismo desempeño.
Ejemplo
Una procesadora de alimentos de 40 trabajadores en Santo Domingo quiere entrar a la cadena de un supermercado que exige un informe anual de sostenibilidad. No necesita un programa nuevo: necesita ordenar lo que ya tiene. Su matriz de riesgos laborales y su registro de accidentes alimentan la dimensión social; su registro ambiental, la declaración anual de desechos y el consumo eléctrico alimentan la ambiental; su nómina, sus proveedores locales y su nivel de rotación alimentan la económica. El trabajo real es definir tres o cuatro indicadores por dimensión, medirlos con la misma regla todos los años y declarar el método. Un informe con quince indicadores sin serie histórica pesa menos que uno con seis que se pueden comparar contra el año anterior.
Términos relacionados
- Economía verdeLa economía verde es, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, aquella que mejora el bienestar humano y la equidad social mientras reduce de forma significativa los riesgos ambientales y la escasez ecológica.
- Huella ecológicaLa huella ecológica es un indicador que expresa, en hectáreas globales, la superficie biológicamente productiva que se necesita para generar los recursos que consume una población y absorber los residuos que produce.
- Gases de efecto invernaderoLos gases de efecto invernadero (GEI) son los componentes de la atmósfera que retienen parte de la radiación infrarroja que emite la superficie terrestre y elevan la temperatura del planeta.
- ComplianceCompliance —cumplimiento normativo— es la función que asegura que una empresa opere conforme a las normas que le aplican y a sus propias políticas, y que pueda demostrarlo.
¿Qué es el desarrollo sostenible en resumen?
Es crecer sin agotar lo que hace posible seguir creciendo: cubrir las necesidades actuales sin comprometer las de las generaciones futuras, gestionando a la vez el resultado económico, el impacto social y el ambiental.
¿Cuáles son los 3 pilares del desarrollo sostenible?
El pilar económico (que la actividad sea viable y rentable), el social (empleo digno, seguridad y salud, relación con la comunidad) y el ambiental (uso de recursos, emisiones y residuos). Los tres se gestionan simultáneamente: mejorar uno a costa de otro no es desarrollo sostenible.
¿Cuáles son los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible?
Son las metas que la ONU adoptó en 2015 con horizonte 2030, desde fin de la pobreza hasta alianzas para lograr los objetivos. Para una empresa no son 17 obligaciones: son un catálogo del que se seleccionan los tres o cuatro donde su operación tiene impacto real y medible.
