Los andamios y las excavaciones producen los dos accidentes más letales de la construcción ecuatoriana: la caída de altura y el sepultamiento en zanja. Tienen algo en común que explica por qué se repiten: ambos fallan por decisiones tomadas antes de que alguien suba o baje —cómo se montó, sobre qué se apoyó, si se calculó el terreno—, y para entonces el trabajador ya no puede hacer nada con su conducta.

El marco aplicable en Ecuador combina el Decreto Ejecutivo 255 —artículo 58 sobre trabajos especiales, artículo 55 sobre protección colectiva y artículo 49 sobre jerarquía de controles— con el Acuerdo Ministerial 174, Reglamento de Seguridad y Salud para la Construcción y Obras Públicas.

Andamios: lo que decide si aguanta

1. La base

Un andamio no falla por arriba: falla por abajo. La base debe estar sobre terreno firme y nivelado, con durmientes o placas de reparto que distribuyan la carga, husillos regulables para nivelar y ruedas bloqueadas en los andamios móviles. Apoyar sobre bloques sueltos, ladrillos apilados o tablones sobre tierra removida es la causa más frecuente de colapso.

2. El arriostramiento y el amarre

La estabilidad de un andamio depende de la relación entre su altura y la dimensión menor de su base. Superada esa relación, requiere amarre a la estructura o ampliación de base con estabilizadores. Un andamio alto y esbelto sin amarrar se comporta como una torre en voladizo: basta una carga lateral —viento, un empujón, una manguera tensada— para volcarlo.

3. La plataforma

  • Completa: sin huecos entre tablones ni tablones sueltos. La plataforma incompleta es el defecto más común y el más fácil de corregir.
  • Con baranda, baranda intermedia y rodapié. El rodapié no protege a quien está arriba: protege a quien pasa abajo de la caída de objetos.
  • Acceso seguro: escalera interna o de acceso incorporado. Trepar por la estructura no es un acceso.

4. El montaje, uso y desmontaje

El montaje y el desmontaje son las fases de mayor riesgo porque las protecciones colectivas aún no existen o ya se retiraron. Deben ejecutarse por personal formado, bajo supervisión, con protección contra caídas y siguiendo el manual del fabricante — que es lo que exige el artículo 50 del Decreto 255 respecto de los estándares técnicos del fabricante.

5. La inspección

El andamio se inspecciona antes del primer uso, después de cualquier modificación y tras eventos que puedan haberlo afectado —lluvia intensa, sismo, golpe de un equipo—. El resultado se registra y, cuando el andamio no está apto, se bloquea físicamente el acceso con señalización, no con un aviso verbal.

Excavaciones: por qué colapsa una zanja

El sepultamiento es un accidente de altísima letalidad porque un metro cúbico de suelo pesa más de una tonelada y el colapso ocurre en segundos, sin aviso. La víctima no puede reaccionar y el rescate improvisado suele producir una segunda víctima.

Los factores que preceden al colapso son conocidos y verificables antes de que alguien entre:

  • Tipo y estado del suelo: suelos removidos, rellenos, arenas y suelos saturados de agua no se sostienen solos.
  • Agua: lluvia, nivel freático o rotura de una tubería cambian por completo el comportamiento del talud durante la propia jornada.
  • Sobrecarga en el borde: el material excavado apilado junto a la zanja, el vehículo estacionado al lado o el equipo apoyado en el borde añaden justamente la carga que el talud no resiste. El material debe alejarse del borde una distancia suficiente.
  • Vibración de tráfico, compactadores o maquinaria próxima.
  • Excavaciones previas o instalaciones enterradas que debilitan el terreno.

Los controles que sí protegen

  1. Estudio previo del terreno y de las instalaciones enterradas —energía, agua, gas, telecomunicaciones— antes de excavar.
  2. Sistema de protección: entibado o apuntalamiento, blindaje o escudo de zanja, o talud con inclinación adecuada al tipo de suelo. La elección es una decisión técnica, no una apreciación del capataz.
  3. Accesos: escaleras o rampas a distancia corta desde cualquier punto de trabajo, de modo que la salida sea rápida.
  4. Delimitación y señalización perimetral, con protección contra caída de personas y vehículos al interior.
  5. Inspección diaria antes de cada jornada y después de lluvias, con criterio explícito de suspensión de la actividad.
  6. Atmósfera: en excavaciones profundas o con posible acumulación de gases, la zanja se comporta como un espacio confinado y exige medición.

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Preguntas frecuentes

¿Desde qué altura un andamio requiere protección contra caídas?

La protección colectiva —baranda, baranda intermedia y rodapié— corresponde a toda plataforma de trabajo elevada, y el criterio de trabajo en altura del marco ecuatoriano se detalla en nuestro artículo de trabajos en altura. La regla operativa que evita discusiones: si existe posibilidad de caída a distinto nivel, hay que proteger, y la protección colectiva antecede al arnés.

¿Quién puede montar un andamio?

Personal formado específicamente en montaje, uso y desmontaje del sistema de andamio que se emplea, bajo supervisión y siguiendo el manual del fabricante. El artículo 50 del Decreto 255 exige que los equipos sean operados por personal capacitado y entrenado en los riesgos inherentes a su manejo.

¿A qué profundidad hay que entibar una zanja?

No existe una profundidad mágica que vuelva segura una excavación: la decisión depende del tipo de suelo, del agua presente, de las sobrecargas del borde y de las vibraciones cercanas. Una zanja poco profunda en suelo removido y saturado puede ser más peligrosa que una más profunda en suelo cohesivo estable. Por eso el sistema de protección lo define un criterio técnico y se declara en el permiso de trabajo.

¿Qué hago si el talud muestra grietas o desprendimientos?

Se suspende de inmediato el trabajo, se evacúa la zanja y no se reingresa hasta que un responsable técnico evalúe y defina el sistema de protección. Las grietas paralelas al borde y los pequeños desprendimientos son avisos previos al colapso.

El permiso de trabajo

Tanto el trabajo en altura sobre andamio como la excavación de riesgo entran en los trabajos especiales del artículo 58 del Decreto 255 y requieren permiso de trabajo previo a la ejecución o reanudación. El permiso es el momento en que se verifica —con firma— que la base está firme, que el andamio está amarrado, que el talud tiene su protección y que el material está alejado del borde.

La jerarquía aplicada a la obra

El artículo 49 ordena la intervención y en obra tiene una lectura muy concreta: antes de dar arnés hay que preguntarse si la tarea puede hacerse desde el piso, si puede prefabricarse a nivel y montarse ya armado, si conviene una plataforma elevadora en lugar de un andamio, o si la zanja puede reducirse con perforación dirigida. La protección colectiva —barandas, entibado, redes— antecede siempre a la protección individual, tal como establece el artículo 56, que reserva el EPP para cuando las medidas colectivas resultan insuficientes.

Errores frecuentes en obra

  • Andamio montado sobre terreno sin nivelar, con calzos improvisados.
  • Plataforma con tablones incompletos o sueltos y sin rodapié.
  • Acceso trepando por la estructura del propio andamio.
  • Andamio modificado por el usuario —retirar un travesaño para pasar material— sin reevaluación.
  • Material excavado apilado en el borde mismo de la zanja.
  • Ingreso a zanja profunda sin entibado «porque son solo diez minutos».
  • Ausencia de plan de rescate para trabajo en altura y para sepultamiento.
  • Trabajadores sin la aptitud médica que exige el trabajo en altura, según lo desarrollado en trabajos en altura.

Cómo le ayuda Tagline

Evaluamos los frentes de trabajo de su obra —andamios, excavaciones, accesos y protecciones colectivas—, estructuramos los permisos de trabajo y los procedimientos de montaje e inspección conforme al AM 174 y al Decreto 255, y capacitamos a supervisores y cuadrillas. Solicite la evaluación de seguridad de su obra.