La demanda máxima es la mayor potencia promediada en un intervalo —habitualmente de quince minutos— que una instalación exigió a la red durante el período de facturación. Es el valor sobre el que se construye la demanda facturable y, con ella, el cargo por potencia.
En la práctica ecuatoriana
Que la medición sea por intervalos y no instantánea tiene una consecuencia práctica: un pico de segundos no fija el cargo, pero un cuarto de hora sostenido sí. Por eso la causa más común de demanda alta evitable no es un equipo grande, sino la coincidencia de arranques tras una parada, un cambio de turno o el retorno del servicio después de un corte.
Y hay un efecto que sorprende: el pliego vigente establece que la demanda facturable no puede ser inferior al 60 % de la máxima de los últimos doce meses, de modo que un pico excepcional se sigue pagando durante un año.
Ejemplo
Una planta que normalmente opera a 180 kW arranca un lunes tres equipos a la vez tras el mantenimiento y registra 320 kW durante veinte minutos. Ese mes paga por 320 kW; y durante los once meses siguientes su demanda facturable no bajará de 192 kW, aunque la operación real vuelva a 180.
Términos relacionados
- Demanda facturableLa demanda facturable es el valor en kW sobre el que la distribuidora cobra el cargo por potencia.
- Kilovatio (kW)El kilovatio (kW) es la unidad de la potencia activa: la que efectivamente realiza trabajo.
- Cargo por comercializaciónEl cargo por comercialización es un valor fijo por consumidor que la distribuidora cobra cada mes para cubrir la gestión comercial del servicio —lectura, facturación y atención—.
- Punta y vallePunta y valle son los nombres habituales de las franjas horarias de una tarifa eléctrica: la punta es el período de mayor demanda del sistema y mayor cargo, y el valle el de menor demanda y menor cargo.
