Respuesta rápida: la audiometría es la prueba que mide el umbral auditivo de una persona: el sonido más débil que percibe en cada frecuencia. En el trabajo es un examen de tamizaje ocupacional, no una consulta de otorrinolaringología, y corresponde a los puestos con exposición a ruido —el Anexo 3 fija 85 dB(A) para 8 horas como umbral—. Forma parte del ciclo de exámenes del Reglamento SISAT y su función es detectar a tiempo la hipoacusia por ruido, que es irreversible.

Esta guía forma parte del clúster de exámenes ocupacionales. Explica la prueba; quien necesite ejecutarla encuentra el servicio en audiometría con cabina silente.

Qué es la audiometría y qué mide

La audiometría tonal —la que se usa en salud ocupacional— presenta tonos puros a distintas frecuencias e intensidades y registra el nivel mínimo en que la persona los percibe. El resultado se dibuja en un audiograma: un gráfico con las frecuencias en el eje horizontal, de graves a agudas, y el nivel de audición en decibelios en el vertical, donde más abajo significa peor audición.

Se exploran dos vías. La vía aérea, con auriculares, mide todo el recorrido del sonido; la vía ósea, con un vibrador sobre el hueso, salta el oído externo y medio y evalúa directamente el oído interno. Comparar ambas es lo que permite distinguir si el problema está antes o después del caracol, es decir, si es conductivo o neurosensorial. La hipoacusia por ruido laboral es neurosensorial.

Lo que la audiometría ocupacional no es: un diagnóstico. Es un tamizaje que detecta desviaciones y, cuando aparecen, deriva al especialista. Su conclusión para la empresa es una aptitud para el puesto, no una enfermedad.

Cuándo es obligatoria: qué puestos la llevan

La audiometría entra en la batería cuando el profesiograma del cargo declara exposición a ruido. El criterio de partida es el umbral del Anexo 3 —85 dB(A) para jornada de 8 horas, dosis máxima 1—, y los puestos por debajo de 80 dB(A) pueden excluirse en el reconocimiento previo salvo duda razonable.

Momento del cicloPara qué sirve la audiometríaPor qué no se puede saltar
PreocupacionalFijar la línea base del umbral auditivo antes de la exposiciónSin ella no hay forma de demostrar cuánto se perdió durante la relación laboral
PeriódicaDetectar el desplazamiento del umbral mientras aún se puede prevenirEl daño empieza en frecuencias que la persona no nota en la conversación
De reintegroVerificar el estado antes de volver a la misma exposiciónDevolver a alguien al mismo ruido sin comprobar es el error clásico
De retiroRegistrar el umbral al terminar la exposiciónEs el único dato de cierre si el caso aparece años después

Sectores donde casi siempre corresponde: manufactura con prensas y troqueles, metalmecánica, construcción con equipo neumático, textil, agroindustria con molinos y secadoras, generación eléctrica y operaciones de pista.

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Por qué en cabina silente

La prueba mide sonidos muy débiles: si el ambiente tiene ruido de fondo, ese ruido enmascara los tonos y el umbral sale peor de lo que es. La cabina silente —una cabina atenuada acústicamente— es lo que garantiza que lo medido sea la audición de la persona y no el ruido de la sala.

Dos condiciones más que decidan la validez del examen, y que se incumplen a menudo cuando la prueba se hace deprisa en la propia planta:

  • Reposo auditivo previo. La persona debe llegar sin exposición a ruido durante las horas anteriores, incluidas las de su propio turno. Una audiometría tomada al salir del área ruidosa mide un desplazamiento temporal, no el umbral real.
  • Equipo calibrado y protocolo constante. Sin calibración vigente el resultado no es defendible, y sin el mismo protocolo entre años la serie no se puede comparar, que es justo para lo que sirve.

Estas tres condiciones —cabina, reposo y calibración— son las que separan una audiometría útil de un papel en la carpeta.

Cómo se lee un audiograma

Sin entrar en diagnóstico, hay tres lecturas que cualquier responsable de SST debe entender del informe que recibe:

  1. Dónde cae la curva. Cuanto más abajo, mayor pérdida. Los valores se leen por frecuencia, no como un promedio único.
  2. La forma de la curva. El daño por ruido suele empezar en las frecuencias agudas, no en las de la conversación. Por eso una persona puede tener deterioro medible y decir que oye bien: todavía no le afecta al habla.
  3. La comparación con la línea base. Es la lectura que más importa en salud ocupacional. Un desplazamiento del umbral respecto del preocupacional es una señal aunque el valor absoluto siga siendo «normal».

Y un dato del marco legal que explica por qué la prevención va por delante: cuando la hipoacusia llega a valorarse como incapacidad, la Resolución C.D. 513 gradúa la pérdida sobre las frecuencias de la voz hablada —500, 1000, 2000 y 3000 ciclos por segundo—, con el rango entre quince y ochenta y dos decibelios como 0 % y 100 % (numeral 331 del Cuadro Valorativo). Es decir, el daño empieza fuera de lo que se valora: cuando entra en ese rango, ya es tarde para prevenir.

Qué pasa si el resultado sale alterado

Un hallazgo en la audiometría no es, por sí solo, una enfermedad profesional ni una causa de terminación. La secuencia correcta:

  1. Repetir en condiciones controladas si hubo dudas de reposo auditivo o de ambiente.
  2. Derivar al especialista para el diagnóstico, que no corresponde al tamizaje.
  3. Revisar el puesto: medición de ruido, controles aplicados, protección entregada y tiempo de exposición.
  4. Ajustar la aptitud si procede —restricciones o reubicación— con criterio del médico ocupacional.
  5. Si hay sospecha de origen laboral, activar el circuito de enfermedad profesional: aviso al IESS en el término de 10 días desde el diagnóstico presuntivo (Art. 45 de la CD 513).

Un patrón repetido en varias personas del mismo puesto deja de ser un caso individual: es un hallazgo del área y obliga a revisar el control del ruido, no solo la aptitud de quien salió alterado.

Confidencialidad: qué recibe la empresa

El resultado clínico pertenece a la historia clínica ocupacional, que es confidencial. Bajo el Reglamento SISAT el empleador accede al certificado de aptitud —apto, apto con restricciones o no apto para el puesto— y no a los diagnósticos. Lo que sí puede y debe manejar la empresa es el dato agregado: cuántas personas del área presentan desplazamiento del umbral, que es la información con la que se decide dónde invertir en control del ruido.

Qué debe hacer la empresa

  • Medir el ruido por área y puesto con equipo calibrado, y registrarlo en la matriz de riesgos.
  • Declarar la audiometría en el profesiograma de los cargos expuestos, con su periodicidad.
  • Hacer la preocupacional siempre: la línea base protege a las dos partes.
  • Asegurar cabina, reposo auditivo y calibración en cada campaña.
  • Leer la serie por área y llevar el resultado agregado al plan de conservación auditiva.

Tagline ejecuta las audiometrías en cabina silente e integra el resultado en el plan de vigilancia de la salud, dentro del servicio de medicina ocupacional. WhatsApp 099 640 8902 · 02 476 3379.

¿Qué es la audiometría y para qué sirve en el trabajo?

Es la prueba que mide el umbral auditivo en cada frecuencia y se representa en un audiograma. En salud ocupacional sirve para detectar a tiempo la pérdida auditiva por ruido, que es irreversible, y para determinar la aptitud del trabajador frente a la exposición de su puesto. No es una consulta de otorrinolaringología: es un tamizaje que deriva al especialista cuando encuentra una desviación.

¿Cuándo es obligatoria la audiometría ocupacional?

Cuando el profesiograma del puesto declara exposición a ruido; el umbral de referencia del Anexo 3 es 85 dB(A) para ocho horas, con dosis máxima 1. En esos cargos se hace en los cuatro momentos del ciclo del Reglamento SISAT: preocupacional —que fija la línea base—, periódica, de reintegro y de retiro.

¿Por qué se hace en cabina silente?

Porque la prueba mide sonidos muy débiles y el ruido de fondo los enmascara: sin cabina, el umbral sale peor de lo que realmente es y el examen deja de ser comparable. A eso se suman otras dos condiciones de validez: reposo auditivo previo —sin exposición a ruido en las horas anteriores, incluidas las del propio turno— y equipo con calibración vigente.

¿Cada cuánto se repite la audiometría?

Con la periodicidad que fije el perfil de exposición del puesto dentro del plan de vigilancia de la salud, además de la preocupacional, la de reintegro y la de retiro. En exposiciones sostenidas por encima del umbral el seguimiento se hace más frecuente, y siempre con el mismo protocolo para que la serie sea comparable.

¿Qué significa que salga alterada?

Que hay una desviación que debe estudiarse, no que exista una enfermedad. Lo correcto es repetirla en condiciones controladas si hubo dudas, derivar al especialista para el diagnóstico, revisar la exposición del puesto y ajustar la aptitud si procede. Si hay sospecha de origen laboral, se activa el circuito de enfermedad profesional con aviso al IESS en el término de 10 días desde el diagnóstico presuntivo.

¿Puede la empresa ver el resultado de la audiometría?

No el resultado clínico. La historia clínica ocupacional es confidencial y, bajo el Reglamento SISAT, el empleador recibe el certificado de aptitud —apto, apto con restricciones o no apto— sin diagnósticos. Sí puede y debe manejar el dato agregado por área, que es el que permite decidir dónde controlar el ruido.